


Después de mucho tienpo sin escribir, ahora quiero aprovechar la coyuntura - como diría mi hija – y comentar algo que me ha emocionado durante esta romería y los dos años que la han precedido.
Ya en muchas ocasiones hemos comentado lo bien que nos ha ido, el éxito de la remodelación de la casa, etc, etc…
Pero hoy quiero centrarme en los apoyos “no rocieros” que han tenido Cristobal como Hermano Mayor y Lucía, su mujer, a la que he admirado durante todo el tiempo por su gran esfuerzo en la organización y por su elegancia y saber estar manteniendose siempre en un discreto segundo plano.
No pretendo mencionar a todos los que les han ayudado, que me consta que han sido muchos y de distintas formas, sino a los que me han sorprendido por su entrega absoluta cuando nunca, que yo sepa, se han definido como Rocieros.
Salvador, Trini, Chari, José… imagino las veces que Cristobal y Lucía os habrán dado las gracias, pero os mereceis el agradecimiento de muchos más a los que nos habeis emocionado con vuestro ejemplo. Vosotros no sois simplemente socios o posible futuro de familia, hay que ser muy amigos para estar dispuestos a hacer un esfuerzo que altera -durante tanto tiempo- la vida laboral, familiar y personal, habeis estado siempre al pie del cañón “aparcando” cada uno sus circunstancias, con el único fin de apoyar a Cristobal y Lucía. Y… ¿ NO SOIS ROCIEROS ? yo creo que sí, que esto es ser Rociero.
Todos los Hermanos Mayores cuentan con ayuda de amigos y familiares, pero estos me han impresionado especialmente y estoy orgullosa de sentirme, desde ahora, un poco más cerca de ellos.


Querida compañera, no conozco a esas personas que aparecen en esta reflexion tuya, pero solo te dire algo que me gustaria te hiciera pensar un minuto. Ahi gente que por encima de simbolos, organismos y demas, tienen fe en la gente, en su gente. A lo mejor ahi esta la respuesta a tu pregrunta, Rocieros no se, AMIGOS, no te parece una respuesta mas certera. Sin que la segunda respuesta pueda o deba excluir a la primera.
Es cierto, yo estuve alli, y he visto como esta gente desde la sombra y sin haber conocido antes el Rocio, han ayudado ( de una forma magistral ) a Cristobal y a toda su familia, a cumplir el deseo de ser HERMANO MAYOR en elaño 2008. Felicidades y seguid siendo rocieros.
Gracias Maria Teresa, por escribir estas lineas tan bonitas que nos han emocionado muchisimo.
Muchas gracias Pepe y a toda vuestra familia (habitación), por que estamos completamente seguros, que sin el apoyo vuestro y sin vuestra amistad el rocio de este año hubiese sido totalmente diferente.
Gracias de todo corazón a todos los rocieros valverdeños y especialmente a la familia del Hermano Mayor, porque desde el primer dia a pesar de ser nuestro primer rocio, nos hemos sentido integrados, esto si que es ser “Rociero”.
GRACIAS, porque estamos orgullosos haber compartido con vosotros una experiencia inolvidable, que quedara marcada en nuestros corazones para el resto de nuestros dias.
Salvador Lazo y Trini Cejudo
Por supuesto, Antonio por encima de todos los símbolos debe estar LA AMISTAD Y LA FÉ EN LA GENTE.
Como digo en el post:… “hay que ser muy amigos para estar dispuestos a hacer un esfuerzo que altera -durante tanto tiempo- la vida laboral, familiar y personal…”.
Este caso me ha hecho reflexionar sobre lo que algunos entienden por ser rociero y lo que desde mi punto de vista tiene verdadero valor.
Ojalá muchos nos comportasemos como ellos, porque han demostrado ser mucho más que socios o proyecto de familia.
Lo importante son las personas.
Gracias por la visita, te estábamos esperando, nos has dejado con la intriga
Saludos