Calidad aparente / Vs / Calidad real

10 04 2008

“PULSO QUE HUELE A RANCIO”

Así califica  la Secretaria General de Políticas de Igualdad la postura de los directivos de las Clínicas Pascual ante la polémica suscitada por la obligatoriedad impuesta a su personal femenino de llevar determinado uniforme, perdón sólo a determinado personal (enfermeras, auxiliares de enfermeria, empleadas de limpieza…), se ve que a las médicas ya las viste bien su titulación. 

Cuando la inspección de trabajo pregunta al Director de la Clínica San Rafael sobre su intención de modificar la norma éste responde con un encogimiento de hombros. Está claro, están echando un pulso, no pueden perder su autoridad frente a sus empleados, hasta ahí podíamos llegar, por muy rancia y trasnochada que sea la idea de  “vestirlas monas y muy femeninas“.  ¿Aún hemos de escuchar que lo de llevar cofia responde a razones de higiene?, seguramente llevar un trapito en la coronilla sea la mejor manera de evitar infecciones ¿o no?.

Se ve que se pasan por el forro la Ley de Igualdad, la igualdad de trato, la no discriminación por la condición sexual del trabajador y todo lo que haya que pasarse por el forro, son clínicas privadas y quien  trabaje allí que se atenga a las consecuencias, no te pones falda=30€ menos en nómina, eres hombre o mujer de otra categoría=no tienes ese riesgo.

Está claro que todas las empresas imponen su uniformidad, pero el primer criterio a tener en cuenta debería ser  poner el atuendo que más favorezca el desarrollo del trabajo y no el que más favorezca estéticamente a determinado personal femenino. ¿Deberían aprender de ellos Ejército, Guardia Civil, Policía, Bomberos, etc… y poner faldas a sus profesionales?, ya Renfe intentó echar el mismo pulso, pero cedieron antes.

Por otra parte no tienen el menor reparo en asociar uniforme a productividad, ja, ja, claro se debe limpiar más rápido y mejor con falda, y seguro que se lava, se cura  y se moviliza más fácilmente a un enfermo mientras se le enseña el culo a su compañero de habitación.

O a lo peor es que, mientras muestran al usuario la calidad aparente” materializada en un personal agradable de ver, le inhiben la visión de  carencias en cuanto a la calidad real” que ofrecen.

Me pueden estos temas, parece increíble que se sigan manoseando en pleno siglo XXI, que se tengan que imponer sanciones a empresas tan retrógradas. Me había prometido a mí misma no entrar al trapo, pero al saltar hoy la noticia de la sanción de 6000€ me quedo alucinada, no veo ni oigo en ningún sitio que se obligue a la empresa a modificar la norma de llevar faldas.

Y ya puestos, reitero (con la mayor ironía) el comentario que hice en  http://porlapuertatrasera.com :  – Para la mejor recuperación de la salud…

  1. Las escuelas de Enfermería deberían incluir una asignatura que nos especialice en maquillaje y bailes de salón.
  2. La empresa debería hacernos liposucciones y remodelado de piernas.
  3. El gobierno debería prohibir que haya profesionales de enfermería masculinos.

 ¿ O LA CALIDAD NO CONSISTE EN ESO?


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3 respuestas

10 04 2008
PPC08

Estoy de acuerdo contigo, que en los tiempos en los que vivimos, es algo completamente retrogrado imponer, la estetica de la trabajadora, y no del trabajador, que el confort y la seguridad en el trabajo.
Me parece, una pasada.

11 04 2008
MARIA

Me cuesta trabajo encontrar palabras.
Cuando he necesitado o pueda necesitar algún cuidado en el área de la salud, no quiero ser atendida en ningún centro sanitario que utilice como indicador de calidad, el uso de falda por parte de algunas de sus trabajadoras.
No me fío de la profesionalidad y honestidad de quienes dirigen centros con esos criterios. No quiero estar cerca de ellos cuando esté malita.
Quiero a mi lado buenos profesionales que se encarguen de mi salud, que me den seguridad, que sepan lo que hay que hacer, que me informen a mí y a mí familia con el respeto mas grande y … sí puede ser, que soporten con paciencia lo mucho que me quejo cuando algo me duele.
Que vaya todo mi apoyo hacia las profesionales que tienen que soportar día a día como carga extra en su trabajo, a directivos carajotes que no saben entender ni valorar cuales son sus funciones ni sus aptitudes. No conozco personalmente a ninguna de las trabajadoras afectadas, pero tengo la seguridad de que sus piernas, su culo, su integridad, valen mucho más que 30 euros.

16 04 2008
Antonio

Estimada compañera, yo en esa situacion tambien veo un duelo, y como bien dices rancio, me viene a la cabeza una Pelicula, ” Los Santos Inocentes” , pero creo que esta version es algo mas moderna. El Cortijo es una Empresa, la casa del amo, un despacho, el caballo ahora se llama BMW, Paco, Régula, Nieves, Quirce y Rosarito han progreado algo y alguno incluso ha estudiao. Ahora son albañil, Celador, Enfermera, Dependienta. Eso si el Amo el Cortijo no cambia.

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