Perdonen la ausencia durante tantos días… estamos de preparativos y eso quita tiempo, por no hablar del mal servicio que me presta Telefónica con una línea que pierde sistemáticamente la conexión a Internet todos los días de 8 a 10 de la noche, hora en la que mejor me viene usarlo, pero eso es otra cosa. Aunque pida perdón espero seguir ausente al menos 10 días más.
Han llegado los carnavales, fiesta singular en mi pueblo – Valverde del Camino-, no es que sean una exclusividad nuestra, pero sí lo es nuestra forma de celebrarlos, primero en el pueblo -como en todas partes- y luego una “semana surrealista” en el campo con el pueblo prácticamente paralizado.
Me gusta el carnaval campero de colchones en el suelo y de gente “amontoná”, de pestiños, tortas y empanadillas; de chorizos, costillas y lomitos en la candela; de guisos de frijones y caldereta de papas; de tostás con empella y pucheros de aguardiente; de visitas de amigos y de “mucho masconeo”.
Con mi mayor respeto a los concursos, bailes y desfiles prefiero el carnaval del campo, prefiero los “bobos” a los disfraces y un año más intentaré vivirlos como más me gusta.
¡¡FELIZ CARNAVAL!!… y que cada uno lo disfrute como más le guste

Acabo de llegar a casa, he leído tu blog y me ha gustado mucho; me ha traído olores a tierra mojada, a aromos, a gurumelos, a la matalauva de los pestiños y del aguardiente, a borrajos por la mañana, a café. Me ha traído añoranzas, ir a comprar tabaco a la mela o a baquero, a casa de Paquito o del Chicuti o de las Capas a probar esos pestiños que han hecho este año con nueva formula, al pinar a dar una vuelta, a Valverde a ducharse y a traerse el pan, a carrilear sin prisas ni problemas y es que acabo de llegar a casa de otro día de Carnavales y ya van como 2 meses y la verdad me ha gustado mucho tu blog.
Muchas gracias y a buen seguro que nos vemos.
Estoy contigo en eso del carnaval del campo, la convivencia que se respira estos dias es preciosa y divertida. Seguro que a muchos de nosotros, cuando eramos chiquillos, nos han acostado de tres en tres en las camas y éramos tan felices. Me gusta mucho cuando por las mañanas, aún en pijama, te pones a hacer la tostá en el borrajo que queda en la chimenea del dia anterior. Cuando vienen los amigos a visitarte, incluso por qué no, un paseito por el Pinar. Ya nos queda mu poquito, y estais todos invitados a una cervecita en mi mini casa. Saludos.
Yo nunca he sido muy carnavalera, eso lo sabéis todos. Pero sí es cierto que siempre me gustó la semana de carnavales en el campo.
Esa larga semana en la que nos amontonábamos de pequeños con todos los primos sin hacer nada más que jugar, ensuciarnos y comer. Me acuerdo de carnavales entre las cabras del tío Alejandro, de persecuciones de perdigones, de tardes haciendo cabañas, de los “Anchonio, che quiero una jarcha”, de las mañanas en las que había que hacer turnos para tocar el violín, la flauta y el oboe en Puerto Blanco, del títo Joselito comiéndose medio choco asado cada vez que hacía un picadillo delante de la candela…..
Son geniales recuerdos. En los últimos años no he podido estar en Carnaval; primero por estudios en Madrid; después por trabajo. Ahora no me gusta demasiado ir al campo porque se que echaría de menos los carnavales del campo en familia. Ya está todo el mundo desperdigao’. Me gustaría que algún año volvieran a ser así.
Ahora, que lo que más echo de menos son esas tardes sentados en la candela con mi abuela Manolita comiendo tostás con empella…. Nos dejaban comer hasta que nuestro estómago no pudiera más….
Besos y a cuidarse.
PD Como sigas escribiendo tan poco, igual que te abrí el blog, te lo cierro… jejejeje.
Coño, soy tonta…. El comentario anterior es de una servicora, Ana Pollo…. Lo que pasa es q como tengo las claves de mi madre en el ordenador……… ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy qué parra!!!!!!!!!
Suplantación de identidades, qué miedo.
Yo llevo toda la mañana aguantándome el hambre, pero esta frase concreta: “pestiños, tortas y empanadillas; de chorizos, costillas y lomitos en la candela; de guisos de frijones y caldereta de papas; de tostás con empella y pucheros de aguardiente”, hace que me vaya a ir ahora mismo a por un buen pincho de tortillona.
Ana, Anita, que la cabeza se pierde durante o despues de carnaval y tu la tienes ya perdida, te recuerdo que eres Ana y que Teresa es tu madre.
¿Tantos estudios para esto?
Perdonenla queridos blogueros, en el fondo es buena gente.
Es lo que tiene el estrés en el trabajo, que te hace cometer errores. Pero es normal que una enfermera que trabajo 1 día sí y 5 no, no entienda de estreses……… jajajajajajajajaja
Por cierto, apúntate ya a la jornada de blogs que estoy organizando que te voy a dar un par de lecciones, anda que anda……
Besos.
Que envidia me das. Por fin me he metido en tu blog y veo que eres una esperta en el arte de escribir aunque Ana te ponga pegas.
Un beso y pasatelo muy bien en Villa Anita.
¡Qué envidia me dais todos! Yo no tengo los carnavales del campo, con lo que a mi me gusta el olor a tierra y pinos por la mañana, los paseos por los carriles del pinar, los ‘pucheros’ en la venta ‘la mela’ y las ‘juergas’ en las casas de campo hasta tarde.
Pero uno, que trabaja lejos del pueblo, no se lo puede permitir desde hace ya varios años. Con lo que he disfrutado desde niño!
Disfrutadlo por mí.
Saludos.
[...] A mi madre le encantan estos días. Ya dijo que le gusta el carnaval campero de colchones en el suelo y de gente “amontoná”, de pestiños, tort…. [...]
La verdad es que esta muy bien el rollo este del carnaval en los pinos, la pena que junto con los gurumelos se este perdiendo, aunque no se muy bien si porque mi tio limpio el “cabezo lucía” y sus colindantes o porque ya las monjas no dejan a Dios que méee…uy!!mi abuela me mata (este niño siempre dando la nota)
Bueno mama dejate de rollos y mojate un poco, que el carnaval de teatro todos sabemos que te gusta, sobre todo desde que escuchas a tu hijo “el afinado” cantar carnavales. ah!! y como q respeto a los bailes y al desfile si son una auténtica mierda,jajaja!!